El noviazgo no es un juego: es un camino hacia Dios
El noviazgo no es un juego: es un camino hacia Dios Hoy parece que el mundo nos ha enseñado a vivir el amor al revés: a amar las cosas y usar a las personas . Nos dice que el noviazgo es para “pasarla bien”, salir de fiesta, vivir el momento, evitar compromisos y cambiar de relación cuando algo deja de ser cómodo. Nos vende la idea de que amar es sentir bonito, recibir atención, satisfacer deseos o llenar vacíos emocionales. Pero el amor verdadero no se construye así. El noviazgo no es un juego. No es un pasatiempo. No es una etapa para ir de una persona a otra dejando heridas, confusión y corazones rotos. El noviazgo es un tiempo precioso que Dios concede para conocer a la otra persona, discernir si existe una verdadera vocación al matrimonio y aprender a amar con responsabilidad . Porque cuando el amor se separa de Dios, fácilmente se convierte en egoísmo disfrazado de romance. ¿E...